Bridge to Nowhere, banda de Dark Melodic Metal, nace a principios de 2013 con la unión músicos de varias bandas de Madrid.

Entre Ana Rochas, antigua vocalista de Wereworld y César L. Pazos, guitarra solista de Avalmeth, se comienza a dar pinceladas a un proyecto con intención de competir con el metal de fuera de nuestras fronteras, tratando de hacer un sonido de base clásico pero con ideas actuales y arriesgadas. Más tarde se unen al proyecto Rubén Otero (Koven) a la guitarra, Ángel Luís Arquero (Stonebeat) al bajo, y Alberto Solaz (Ogham) a la batería.

BTN apuesta por un metal melódico y oscuro, de sonido compacto, moderno y elaborado, llevando un directo dinámico, recio y contundente.

La principal característica de Bridge to Nowhere la tienen sus discos, ya que son conceptuales, llevando historias completas a la música emulando una obra literaria.

En su primer trabajo, “Wars of Avalmeth”, Bridge to Nowhere plasma el problema social mundial a nivel medioambiental, económico, político, autoritario y conspirativo en el que vivimos actualmente, trasladándolo a un mundo lejano y ficticio… Avalmeth: Un mundo de paz y armonía forjado con sudor y sangre al que llega el Hombre tras destruir totalmente el planeta Tierra. Instaura mediante engaños, fuerza y miedo su podrido sistema hasta que Avalmeth se levanta contra la opresión.

La grabación de “Wars of Avalmeth” fue realizada en Star Factory Studios junto a Jean Michel Colomer (Black Sun) y producido por BTN y J. Michel entre Abril y Junio de 2015.

Tras un cambio en la formación, en la que entra a formar parte activa de la banda el guitarrista Matías Sosa (Dremaker), en sustitución de Rubén Otero, y Jesús Bazo (Voodoo Tales) como colaborador al bajo, se comienza a trabajar en un segundo álbum de estudio.

En su segundo álbum, que verá la luz en el mes de Septiembre, Bridge to Nowhere se decanta por una obra literaria mundialmente conocida: “La divina Comedia, de Dande Aligieri”, en el cual plasma con unas letras extraordinariamente elaboras, en inglés e italiano, mezclando pasajes del poema original con una estupenda adaptación literaria, el contenido de toda la obra: Infierno, Purgatorio y Cielo.

La grabación de “Divine Tragedy” ha sido producida en The Metal Factory Studios, de la mano de los productores Pablo Rousselon (voz) y Alex Cappa (mezcla y mastering) entre los meses de febrero y Mayo de 2019.